Portada Cantoral Mayo
Presentación

DEDICATORIA.

Al Buen Dios, para que cada alabanza resuene en la eternidad.

“La liturgia es el principal lugar del encuentro entre Dios y los hombres, de Cristo con su Iglesia.”

— San Juan Pablo II

La liturgia es el culto público que rinde la Iglesia. En ella, el canto y la música ocupan un lugar privilegiado, pues revisten de una belleza aún mayor nuestra confesión de fe, nuestra súplica y nuestra acción de gracias.

En el presente cantoral proponemos una cuidadosa selección de cantos destinados a diversas celebraciones, actos de piedad y encuentros en la fe, la cual integra:

  • Música litúrgica: obras musicales creadas específicamente para acompañar la celebración Eucarística. Incluye cantos de entrada, Kyrie eleison, himno del Gloria, aclamación antes del Evangelio (Aleluya, Honor y Gloria), Presentación de Dones, Santo, Padre Nuestro, Cordero de Dios y cantos de comunión.
  • Música sacra: composiciones que inspiran devoción, promueven la fe y se dirigen a Dios o a los santos. Esta sección abarca cantos marianos, vocacionales, de adoración, al Espíritu Santo, procesionales, así como repertorio propio para Navidad y Cuaresma, entre otros.
Presentación

Cantoral Mayo ha sido concebido como una herramienta práctica y dinámica para el ministerio del canto. Sus funciones e íconos permiten que la búsqueda, la elección de cantos y la navegación entre secciones sean experiencias ágiles e intuitivas. Para garantizar una lectura cómoda, cuenta con modo claro y oscuro, opción de zoom y diversas tipografías. Su estilo, paleta de colores y animaciones están profundamente inspirados en la Santísima Virgen María, en la riqueza de los tiempos litúrgicos y en la contemplación de la creación.

La selección de los cantos ha sido realizada por Eriberta Vázquez Castro y Abidahí Vázquez Castro, quienes, por la gracia de Dios, sirven como cantoras en nuestra comunidad parroquial. Por su parte, el desarrollo y el diseño de este libro animado han sido entregados como una ofrenda silenciosa al servicio de este ministerio; labor de unas manos que prefieren trabajar desde la discreción, buscando únicamente la mayor gloria de Dios.

“Diseñar para el Señor es entregar el alma en cada trazo y detalle, transformando el trabajo en un acto genuino de amor y adoración.”